¿Cómo generar flujo de caja en una empresa agropecuaria o agroindustrial?
En el mundo agropecuario y agroindustrial, el flujo de caja en empresas agropecuarias no siempre sigue un ritmo constante. Hay temporadas de abundancia, otras de inversión y algunas donde el flujo se desacelera. En esos momentos, la gestión del flujo de caja se convierte en un factor clave para mantener la estabilidad y tomar decisiones financieras inteligentes.
Controlar tu flujo de caja no solo te permite saber si tu negocio está generando utilidades, sino también si cuentas con liquidez suficiente para sostener tus operaciones, pagar a tiempo y aprovechar oportunidades de crecimiento
Ahí es donde entra en juego el flujo de caja positivo que muchos empresarios del sector agro aún no aprovechan del todo.
Este indicador no solo muestra si tu empresa gana o pierde dinero, sino si tiene el efectivo suficiente para mantenerse en movimiento, cumplir compromisos y aprovechar oportunidades cuando aparecen. En otras palabras, es el pulso financiero que te dice si el negocio está respirando con fuerza o si está empezando a quedarse sin aire.
¿Qué es el flujo de caja en empresas agropecuarias?
El flujo de caja es un registro detallado de todo el dinero que entra y sale de tu empresa en un periodo determinado.
Cada ingreso (como la venta de tus productos o el pago de un cliente) y cada egreso (como la compra de insumos, nómina o mantenimiento) se registran para tener una visión clara del movimiento de efectivo.
A diferencia del estado de resultados, que muestra si tu empresa tuvo utilidades o pérdidas, el flujo de caja muestra liquidez, es decir, si tienes dinero disponible para operar. Puedes tener un negocio rentable, pero si no tienes flujo de caja, simplemente no podrás sostenerlo📊.
¿Por qué es importante el flujo de caja en el sector agropecuario?
Porque en el sector agropecuario o agroindustrial los flujos de dinero no son constantes.
Los ciclos productivos son largos, las ventas dependen de las cosechas, los precios fluctúan y los pagos de los clientes pueden tardar. En ese contexto, controlar el flujo de caja no es una opción: es una necesidad.
Un flujo de caja bien gestionado te permite:
- Planificar tus gastos en función de los ingresos reales.
- Identificar momentos de iliquidez antes de que se conviertan en un problema.
- Evaluar tu capacidad de pago antes de asumir nuevos compromisos.
- Gestionar tu planeación tributaria aprovechando normativa existente (Decreto 1555 de 2017) .
- Aprovechar descuentos o inversiones cuando haya excedentes.
- Tomar decisiones informadas, no impulsivas.
Es decir, el flujo de caja es la brújula que te guía a través de la estacionalidad del agro.
Tipos de flujo de caja: tres caras de una misma historia
Para entender la salud financiera de una empresa, es clave analizar los diferentes tipos de flujo de caja:
Flujo de caja operativo:
Refleja el dinero que entra y sale por la actividad principal de tu empresa: ventas, pagos de insumos, salarios, mantenimiento, servicios, etc. Es el más importante, porque muestra si tu negocio es capaz de sostenerse por sí mismo.
Flujo de caja de inversión:
Incluye la compra o venta de activos como maquinaria, equipos, vehículos o mejoras en la finca, así como futuras inversiones. Representa las decisiones que apuntan al crecimiento.
Flujo de caja de financiación:
Muestra el dinero que entra o sale por préstamos, créditos, aportes de socios o pagos de deuda. Te ayuda a entender cómo se está financiando tu operación y cuánto depende del crédito.
Al analizar los tres juntos, obtienes una visión integral de la salud financiera de tu negocio.
Del campo a la liquidez: un ejemplo practico
Imagina una empresa que produce y comercializa leche. Durante los primeros meses del año, las ventas aumentan, pero también suben los costos del alimento y del mantenimiento del ganado.
A simple vista, el negocio parece ir bien: vende más, factura más.
Sin embargo, cuando el administrador revisa el flujo de caja, descubre que el dinero disponible no alcanza para cubrir los pagos a proveedores e impuestos al gobierno. Debido a los créditos otorgados a sus clientes. El resultado: una empresa rentable, pero sin liquidez.
Eso puede obligar a endeudarse a corto plazo o a atrasar pagos, afectando la reputación y las relaciones comerciales, aquí es donde entra la planeación financiera. Si esta empresa tuviera un flujo de caja bien estructurado, habría podido anticipar ese momento de baja liquidez y buscar alternativas antes de que se presentara el problema, por ejemplo, podría obtener liquidez a través de mecanismos de financiación no bancaria, como la venta de facturas electrónicas A-trae en la Bolsa Mercantil de Colombia.
Liquidez inmediata con A-trae y el beneficio tributario del Decreto 1555 de 2017
Una alternativa eficiente para mejorar el flujo de caja es la venta de facturas electrónicas A-trae en la Bolsa Mercantil de Colombia.
Al vender las facturas por cobrar a inversionistas, con el acompañamiento de una sociedad comisionista como Comiagro S.A., la empresa recibe el dinero de forma anticipada y mantiene su operación sin interrupciones .
Además, las empresas que comercializan productos agropecuarios o agroindustriales —naturales o con transformación industrial primaria— pueden acceder al beneficio tributario del Decreto 1555 de 2017, que permite quedar exentas de retención en la fuente y autorretención a título de renta al registrar sus facturas en la Bolsa Mercantil de Colombia.
Este beneficio mejora directamente el flujo de caja, ya que los ingresos se reciben sin descuentos por retención.
¿Cómo construir tu flujo de caja paso a paso?
Registra todos los ingresos y egresos: Anota cada movimiento de dinero y clasifícalo correctamente.
Clasifica los flujos: Identifica si corresponden al flujo operativo, de inversión o de financiación.
Calcula el saldo neto: Resta egresos de ingresos en cada periodo (mensual, quincenal o semanal).
Proyecta los próximos meses: Anticipa necesidades de liquidez o excedentes para invertir. Analiza y ajusta
Si el flujo es negativo de forma recurrente, revisa costos o evalúa alternativas de financiación no bancaria.
Apóyate en herramientas digitales: Utiliza plantillas o software financiero para mantener el control actualizado.
Errores comunes al gestionar el flujo de caja
Confundir rentabilidad con liquidez
• No proyectar pagos futuros
• Dejar ingresos sin registrar
• Depender exclusivamente del crédito
• No analizar tendencias y ciclos productivos
¿Cómo mejorar el flujo de caja en empresas agropecuarias?
• Negocia plazos con proveedores
• Acelera la facturación y el cobro
• Optimiza costos operativos
• Evalúa alternativas de financiación no bancaria
• Aprovecha los beneficios tributarios del Decreto 1555 de 2017
• Reinvierte los excedentes con estrategia
Conclusión
Tener un flujo de caja saludable es tener el control real de la empresa. Permite saber cuándo invertir, cuándo financiarse y cómo mantenerse estable a lo largo del ciclo productivo.
En un entorno donde los precios fluctúan y los pagos se retrasan, planificar el flujo de caja brinda seguridad para tomar decisiones estratégicas. Y si además se aprovechan herramientas como la venta de facturas electrónicas y los beneficios tributarios del sector agro, el negocio no solo se mantiene a flote: crece con solidez.
Porque en el agro, tener liquidez es tener libertad para seguir creciendo
i: Este contenido tiene fines exclusivamente educativos y no constituye una asesoría personalizada. Las decisiones de inversión deben tomarse con el acompañamiento de un profesional autorizado por el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV). Las fuentes externas citadas no representan necesariamente la postura oficial de Comiagro S.A., y no recibimos ningún pago por incluirlas. El cumplimiento de normas y fechas tributarias es responsabilidad exclusiva de cada lector según su perfil y contexto.
